Grupo de Meditación

Abierto a todas las personas que quieran participar. Compartiremos conocimientos, experiencias y un espacio de silencio a través de la meditación y el trabajo con las nuevas frecuencias energéticas.

Dinámica

Espacio para el desarrollo interior, con diferentes temas, terapias, conocimientos... siempre con la intención de crecer y evolucionar con ello.

Espacio de meditación. Sin practicar una técnica concreta (Vipassana, zen...) mantenemos unos principios básicos de relajación, concentración, la respiración, como base para entrar en la meditación.

El poder de los buenos deseos

¿Cuál es el signo de acumular tesoros espirituales? El mayor tesoro es el tesoro de los pensamientos elevados. Los pensamientos también son un tesoro. Desperdiciar el tesoro de los pensamientos significa desperdiciar los logros.

Un método sencillo pero de gran eficacia en nuestro progreso espiritual es dar buenos deseos y recibir buenos deseos. Dar felicidad y recibir felicidad. No causar pesar o dolor y no tomar pesar. No es correcto pensar que como no hemos causado dolor a nadie ya es suficiente, ya que incluso si aceptamos y tomamos pesar seremos infelices.

Si continuamos dando buenos deseos y recibiéndolos observaremos como nuestro estado anímico y espiritual se fortalece y llena de gran bienestar y felicidad. Es preciso comprender que si aceptamos en nuestro interior la negatividad generada por alguien, eso causa un impacto y una influencia que afecta nuestro estado interno, del mismo modo que cuando ingerimos algún producto o sustancia físicamente nociva. Siempre que alguien derrame su negatividad, mal humor o palabras hirientes sobre nosotros, no debemos absorberlo en nuestra mente. Ya que de lo contrario, el hábito de aceptar lo negativo se convertirá en un defecto y será como un obstáculo que nos pondrá dificultades en el crecimiento y progreso espiritual.

Por supuesto, si somos nosotros los que tenemos algún tipo de sentimientos y pensamientos negativos hacia alguien, también tenemos que eliminarlos. Hemos de crear un pensamiento determinado en nuestro corazón de que a partir de ahora sólo vamos a tener buenos deseos y sentimientos benevolentes hacia todos y no vamos a aceptar ni absorber nada negativo en nuestro interior.

Para ello es preciso mantener coraje y tener un pensamiento determinado. Si en alguna ocasión sentimos la influencia de la negatividad de alguien, entonces podemos darle 10 veces más de buenos deseos y entonces se desarrollará coraje y nos liberaremos de esa influencia.

El método de constantemente experimentar, sentir y dar buenos deseos hacia todos actúa como una protección interna, nos fortalece y favorece la armonía y la positividad en las relaciones con los demás.

"Reflexiones espirituales" Brahma Kumaris

Gimnasia Esotérica - 25 de octubre 2010

Basada en 11 asanas que activan los chacras, relacionados en la parte física con los órganos, llevando el prana y sanando todo el organismo.

Conocida como "el manantial de la juventud o ritos tibetanos de fuente de juventud". Al practicarla a diario la persona además de curarse, su aspecto físico rejuvenece o se mantiene en una edad comprendida entre los 35 y 40 años.

Se llama también gimnasia esotérica por que nos podemos comunicar con nuestro ser interno y hacer ritos (peticiones) personales concretos.





Sesión de yoga para preparar el cuerpo y la mente, antes de la meditación

La sesión, especialmente pensada para lo que vamos ha hacer, consiste en:

 - suaves estiramientos que nos ayuden a abrir y a soltar el cuerpo,
- técnicas de respiración consciente para aflojar también la mente,
- repetición de mantras que nos armonicen con el ser interno,
- visualización creativa, una poderosa herramienta para alcanzar nuestras metas, personales y planetarias.

Estas son algunas claves que nos guían a un estado de silencio y escucha interno, de paz, bienestar, y de conexión que es la meta del yoga y la disposición para entrar en una práctica de meditación con ánimo positivo y atención consciente.

Oración - Meditación


"Cuando rezas estás hablando con Dios
Cuando meditas, estás oyendo a Dios"

La oración es la manera en que un ser humano entra en contacto con Dios, como enseñó Jesús es la elevación del alma hacia Dios.

Practicaremos la meditación enseñada por el maestro de reiki Mikao Usui "Meditación Gasso", significa dos manos que se juntan unidas en oración.

Con la oración conversamos con Dios que habita en nuestro interior, como enseñó Jesús: es una elevación del alma. El ser humano va hacia Dios y Dios entra en nosotros. Es como el viento que lo sentimos, pero no lo vemos.

Una de las funciones es estimular las ideas y volverlas creadoras. La oración penetra en el subconsciente que es la sede que determina que las actitudes se hagan realidad. Platón decía: " que lo mejor que podía hacer el ser humano para ser feliz era la súplica y la oración constante".

La oración aleja los pensamientos, sentimientos y críticas, nos acerca a un estado meditativo en el cual Dios puede comunicarse con nosotros. La verdadera oración es de gratitud y amor, es necesario que deseemos alcanzar el contenido que pedimos, que no demos pautas a seguir, él conoce nuestras necesidades pero nosotros también tenemos que conocernos para cambiar nuestra realidad. En los templos griegos ponía: "conócete a ti mismo y conocerás al universo y a los dioses". Pide lo que quieras pero prepárate para lo que Dios te dé. El maestro Jesús dijo: "Recibirás de acuerdo con tu fe".

MEDITACIÓN GASSHO

Gassho significa dos manos que se juntan unidas en oración. Esta meditación la enseñó por el maestro Mikao Usi.

A cada uno de los dedos de las manos le corresponde y tiene condiciones de canalizar por los dedos energías correspondientes a los cinco elementos de la naturaleza.


- El pulgar le corresponde el elemento fuego, chacra del plexo solar.
- Índice: elemento aire, chacra frontal (responsable de la intuición en coordinación con el chacra corazón).
Anular: elemento tierra, chacra básico.
- Y meñique: elemento agua, chacra umbilical.

Las manos juntas pueden situarse en los chacras. Por ejemplo en el laríngeo nos ayudará en la comunicación no sólo en este mundo si no en el espiritual. El maestro aconsejaba la concentración en el dedo medio que activa la intuición atreves del chacra frontal que está ligado al elemento eter.

La espalda recta, permitiendo que la energía fluya, los ojos cerrados, hacer tres respiraciones profundas mantener las manos relajadas y unidas con los dedos hacia arriba y focalizar donde los dedos medios se tocan. El tiempo optimo de 15 a 30 minutos.

Después o en otro momento, pero a diario, el maestro aconseja recitar los cinco principios:

1. No te enfades.

2. No te preocupes.

3. Expresa tu gratitud.

4. Sé aplicado y honrado en tú trabajo.

5. Se amable con los demás.

Toda palabra tiene su efecto, somos aquello que hacemos repetidamente.


"Aprende las reglas para saber romperlas de la manera más apropiada"

Prepararte para meditar, danzando

Danzando, meditamos de una forma activa y facilitamos la apertura del corazón.

El objetivo es unificar cuerpo, psique y espíritu dentro de uno mismo, y también sentirse unificado con el grupo y con el universo entero.


A través de las danzas nos relacionamos comunitariamente estableciendo lazos de solidaridad y uniendo la familia humana. Todos aprendemos y contamos con todos, tomando conciencia de grupo y unidad.

La danza circular es fundamentalmente meditación en movimiento. Meditar es estar con uno mismo. Muchos son los caminos que nos llevan hacia nuestro propio interior a la vez que nos conectan con lo Infinito. Meditar es estar conscientes, alertas, sin que exista un método único para lograrlo. Esto es lo que nos ocurre cuando danzamos en círculo.

Los Diez Movimientos Conscientes (Maestro Zen Thich Nhat Hanh)

Hay una manera de moverse que es impensada, inconsciente y dormida y otra forma que es consciente, en la que uno se da cuenta de su propio cuerpo y del presente. La consciencia en el movimiento es un pilar fundamental de la meditación zen y de la vida espiritual.

Antes de empezar, puedes hacer unos ejercicios de calentamiento suave: gira la cabeza en todos los sentidos, mueve el cuerpo suavemente... Los diez ejercicios hay que hacerlos despacio, siguiendo el ritmo de tu inspiración y espiración. Durante los ejercicios busca la respiración abdominal: al inspirar el vientre avanza, al espirar retrocede. La respiración final es diferente.

Primero repite cada ejercicio varias veces según tu capacidad. Cuando hayas acabado los diez, vuelve a realizarlos desde el principio una sola vez, uniendo un ejercicio con otro de manera fluida, relajada. Y recuerda, sobre todo… ¡disfruta! Posición de inicio. Las piernas separadas a la altura de los hombros, las rodillas algo flojas, no rígidas. Inspira y espira varias veces concentrándote en la respiración.

1. Extiende ambos brazos, con las palmas hacia abajo, hasta la altura de los hombros; luego bájalos. Al alzar inspira, al llegar a la altura de los hombros estira los brazos hacia adelante, como queriendo tocar algo, y al descender espira.

2. Alza ambos brazos hasta el cielo, con las palmas mirándose la una a la otra. Al alzar inspira, cuando llegues arriba estira los brazos desde los hombros hacia el cielo, al bajar espira.

3. El loto que se abre. Pon la punta de los dedos sobre los hombros. Inspira abriendo los brazos hacia los lados, abriendo tu caja torácica; espira trayendo de nuevo los dedos sobre los hombros.
4. Imagina que tienes pinceles en las manos y que pintas grandes círculos laterales. Haz los círculos primero en un sentido, luego en el otro. Inspira cuando eleves los brazos, espira al bajarlos. Acompaña el movimiento con estiramiento.
5. Gira el tronco primero hacia un lado y luego hacia el otro. Nota cómo se va estirando el cuerpo, siente cómo cambia el peso de una pierna a otra. Inspira al hacer el medio giro por atrás, espira al hacer el medio giro por delante.
6. Agáchate hacia el suelo como para coger algo. Las rodillas deben estar flojas, la cabeza suelta. Haz con las manos el gesto de coger algo pesado. Levántalo hasta la altura del rostro, y empújalo hacia el cielo. Baja las manos hasta el rostro y dóblate de nuevo como para recoger algo del suelo. La respiración es como sigue: desde abajo inspira hasta que las manos llegan a la altura de la cara, y desde ahí hasta que las llevas al cielo espiras, empujando hacia el cielo. Vacía tus pulmones arriba. Coge aire mientras bajas los brazos hasta la cara, y de ahí hasta el suelo espira hasta vaciarte cuando estés agachado.
7. Junta los talones y pon los pies en V. Con las manos en la cintura, ponte de puntillas y, sin bajar los talones, intenta plegar las rodillas. Sube de nuevo y sin bajar los talones vuelve a plegar las rodillas. La espalda debe permanecer recta y sin tensión. No hace falta bajar hasta los talones, cada cual bajará según su capacidad pero es importante que la espalda esté derecha. Espira al bajar, inspira al subir.
8. Eleva una rodilla lo más posible manteniéndote firme sobre el otro pie. Extiende el pie hacia adelante como si señalaras hacia algo. Vuelve a elevar la rodilla y baja el pie hasta el suelo. Repite con cada pierna antes de cambiar. Inspira al elevar, espira al estirar.
9. Haz círculos con la pierna estirada. Inspira en la primera mitad del circulo, espira en la segunda mitad. Nota todo el trabajo que se realiza en espalda, glúteos y pierna. Haz primero varios círculos con una pierna, luego cambia a la otra pierna. Después haz círculos en el sentido contrario.
10. Da un paso amplio hacia un costado, cuidando que el pie que avanza mire hacia delante y que el pie de atrás esté orientado en un ángulo de 45º hacia delante. Dobla la rodilla extendiendo el brazo del mismo lado hacia el cielo. Retrocede a la posición inicial. Inspira al extender, espira al recoger. En este ejercicio se estira todo el costado.

Reposo.

Haz diez respiraciones con la parte alta del pecho. Nota que al inspirar el vientre retrocede y avanza al espirar. De esta manera empujamos la energía hacia el suelo.

Esta információn se ha sacado del blog de la Shanga española de la tradición zen del maestro Thich Nath Hanh







Gimnasia esotérica - 26 de julio, 2010

Esta gimnasia esotérica se basa en 11 asanas que activan los chacras, relacionados en la parte física con los órganos, llevando el prana y sanando todo el organismo.


Conocida como "el manantial de la juventud o ritos tibetanos de fuente de juventud". Al practicarla a diario la persona además de curarse, su aspecto físico rejuvenece o se mantiene en una edad comprendida entre los 35 y 40 años.


Se llama también gimnasia esotérica por que nos podemos comunicar con nuestro ser interno y hacer ritos (peticiones) personales concretos.

Información y mensajes del Congreso ET CONTACT celebrado en Madrid

Los días 26 y 27 de junio se celebró en Madrid este congreso con el título de ET CONTACT - Congreso Internacional Sobre la Presencia Extraterrestre. Han sido dos días cargados de información, de interconexión, de unidad, de nuevas esperanzas... pero sobre todo he sentido que por momentos el velo que nos impide ver realmente, que nos impide percibir los diferentes planos desaparecía.
Con un mensaje de paz, armonía, amor, esperanza... todos los ponentes en el congreso han unido sus voces para, cada uno desde su ámbito de trabajo y vida, transmitirnos el mismo mensaje y esto me ha sorprendido agradablemente. Lo que se ha respirado durante estos dos días ha sido un mensaje de armonía y de que el "cambio hacia una nueva humanidad" está ya aquí, es.
El mundo que conocemos y como lo percibimos está cambiando, nosotros estamos mutando, nuestra galaxia también está en este proceso.
Quiero compartiros esta información tan directa y sencilla recibida durante este congreso, este es el momento para actuar y para responsabilizarnos de nosotros... con amor y desde el corazón.

Diferencia entre ego, personalidad y esencia

De acuerdo a la Psicología Gnóstica, tres son los aspectos o factores que se manifiestan o expresan que son: la Esencia, la Personalidad y el Ego.

La Esencia es una fracción de Alma en nosotros, que representa lo Divino, lo innato, lo propio. Es aquello que tiene verdadera realidad; en el Budismo Zen se le denomina Buddhata, y es el material psíquico para fabricar Alma.
Debemos comprender que el Ser humano actual no tiene dentro un Alma como se nos ha dicho, sino que tiene una chispa de Alma que se llama Esencia y que traducida en hechos es Conciencia. Si tuviéramos un Alma integrada, seríamos incapaces de cometer tantos errores y violaciones de la Ley. El Alma es una parte del dios Interno y ella obedece en su totalidad, la Voluntad del Padre.
El cuerpo físico sólo es creado con el propósito de que la Esencia se manifieste y adquiera la experiencia indispensable para su desarrollo. Incuestionablemente la Esencia se encuentra enfrascada entre los múltiples Agregados Psicológicos, viva personificación de nuestros defectos.
Los agregados psicológicos son un manojo de pasiones, deseos, temores, odios, egoísmos, envidia, orgullo, gula, pereza, ira, apegos, sentimentalismos, etc.
El EGO se compone de muchos Yoes. El Ego es múltiple, pluralizado, es por esto que el animal intelectual no tiene continuidad de propósitos porque no tiene un centro de gravedad permanente. Negar la multiplicidad de yoes, es negar las íntimas contradicciones, los innumerables cambios que nos suceden.
Cada idea, cada sentimiento, cada movimiento, cualquier sensación, cualquier deseo, etc., son simples manifestaciones psicológicas de yoes distintos, que nunca están ligados entre sí, ni coordinados en modo alguno.
No somos capaces de originar conscientemente las circunstancias. Realmente sólo el Ser puede determinar concientemente las circunstancias, pero desgraciadamente el animal intelectual no posee todavía el Ser.
Somos gentes dormidas, inconscientes y ni siquiera sospechamos que estamos dormidos. Cada uno de esos yoes pone en nuestra mente lo que debemos pensar, en nuestra boca lo que debemos decir, en nuestro corazón lo que debemos sentir, etc.
El Ego está sometido a la Ley del Eterno retorno de todas las cosas. Después de la muerte física el Ego continúa, y retorna en nuevas matrices para satisfacer deseos. El yo repite en cada una de sus vidas los mismos dramas, los mismos errores, el yo se complica a través del tiempo y de la experiencia volviéndose cada vez mas y más perverso. El niño inocente y bello conforme pasan los años se transforma al fin en el viejo astuto, malicioso, avaro, miedoso. El hombre de hace 18 millones de años es ahora el hombre del cabaret y la bomba atómica. Esa es la evolución del Yo. El Yo no se perfecciona jamás.
Existe otro aspecto que se manifiesta en el hombre y es la personalidad. Ella es un vehículo o instrumento de acción y manifestación creado por el individuo para relacionarse con el medio donde se desenvuelve.
La personalidad es energética, se forma con los primeros siete años de la infancia y posteriormente se robustece y fortifica con todas las experiencias de la vida práctica.
Los yoes empiezan a intervenir a medida que la nueva personalidad se va creando. Durante los 3 ó 4 primeros años de vida sólo se manifiesta en el niño la belleza de la Esencia, entonces el niño es tierno, dulce, hermoso en todos sus aspectos psicológicos.
La vida de la personalidad humana se desarrolla en su tiempo, nace en su tiempo y muere en su tiempo, jamás puede existir más allá de su tiempo. Fuera de toda duda el tiempo es la cuarta dimensión. La mente humana concibe la Eternidad como la prolongación del tiempo en línea recta, nada puede estar más equivocado que este concepto, porque la Eternidad es la quinta dimensión.
Tenemos que comprender que estamos dormidos. Si la gente estuviera despierta recordaría sus vidas pasadas. Si la gente estuviera despierta, vería la tierra tal cual es.
La esencia primigenia se libera al iniciarse el proceso del morir, es incuestionable que se convierta en la Perla Seminal. La Esencia en forma progresiva se irá liberando a medida que vayamos destruyendo los yoes. 
Conforme la Esencia se va liberando, el porcentaje de conciencia va aumentando.
La Esencia embotellada sólo funciona de acuerdo con su propio condicionamiento. El Ego es subjetivo e infrahumano. Es ostensible que las percepciones que la Esencia tenga a través de los sentidos del Ego, resultan deformadas y absurdas.
La conciencia es la Luz que el inconsciente no percibe, así como el ciego no percibe la luz solar, más ella existe por sí misma. Necesitamos abrirnos para que la luz de la Conciencia penetre en las tinieblas espantosas de mí mismo.
Ahora comprenderemos mejor el significado de las palabras de Juan cuando en el Evangelio dice: "La Luz vino a las tinieblas, pero las tinieblas no la comprendieron". Sería imposible que la luz de la Conciencia pueda penetrar en nuestras tinieblas, si previamente no usáramos el sentido maravilloso de la Auto-Observación psicológica.
Con la muerte se cierra el tiempo y la Eternidad se abre, y luego se cierra cuando el Ego regresa al círculo del tiempo.
Sabemos que la personalidad es hija de su tiempo y muere en su tiempo. Lo que retorna es el Ego, el recuerdo, la memoria, el error que se perpetúa, ello es lo que continúa.
La Personalidad es energética, sutil, atómica. Cuando la persona muere, tres cosas van al cementerio: el cuerpo físico y el cuerpo vital se desintegran poco a poco en forma simultánea. La personalidad deambula por el panteón y sólo a través de varios siglos se va desintegrando. Lo que continúa, lo que no se desintegra en el cementerio es el Yo. El Yo es el que retorna incesantemente en nuevas matrices. Todo retorno implica desde luego la fabricación de una nueva personalidad humana.
Sabemos que después de la muerte, el Ego retorna a una nueva matriz. Al retornar, el 3% de Esencia libre, impregna el huevo fecundado. En el recién nacido sólo se halla reincorporado el pequeño porcentaje de Esencia libre, esto da a la criatura Auto-Conciencia y belleza interior. Los diversos Yoes que retornan dan vuelta alrededor del recién nacido, van y vienen libremente por doquier; quisieran meterse dentro, más esto no es posible en tanto no se haya creado una nueva personalidad.
La personalidad es un estorbo entre el Ser y nosotros. Cuando se ha eliminado por completo el Ego, la presencia del Ser puede suplir perfectamente a la personalidad.
La personalidad es el vehículo del karma y en ella se encuentran muchas cosas que nos ligan al karma. La personalidad es múltiple y perniciosa, no es individual.
La falsa personalidad no nos permite conocer la verdadera felicidad. Si uno quiere ser feliz, tiene que empezar por eliminar todos esos yoes que dominan la personalidad, creando en nuestra conciencia un centro permanente de gravedad, pero, mientras exista la falsa personalidad, la felicidad es imposible.

Mantras: Cantos Y Meditación

"Mantra es una palabra de origen sánscrito, que esta formada por los términos manaḥ y trāyate, que traducen mente y liberación, de ahi que se dice que un mantra es un instrumento para liberar la mente del flujo constante de pensamientos que la confunden.

Un mantra puede ser una sílaba, una palabra, una frase o texto largo, que al ser recitado y repetido va llevando a la persona a un estado de profunda concentración".

Existen muchas invocaciones y mantras de diversas culturas y religiones de todo el mundo. El valor más profundo de un mantra tiene que ver con lo que nosotros invertimos en él.



Los mantras más tradiciones son:
AOM: El gran sonido primordial, el sonido originario a partir del cual se creó el universo, el sonido de todos los sonidos juntos.

OM AH HUM: Tres sílabas de gran poder, que se utilizan para las finalidades siguientes: a) purificar la atmósfera antes de emprender un ritual o una meditación; b) trasmutar una ofrenda material en su contrapartida espiritual.



OM MANI PADME HUM: Significa "la joya del loto que reside dentro" Mani Padme representa la joya del loto, la sabiduría esencial que incardina las enseñanzas budistas, la esencia divina, mientras que Hum representa la realidad sin límites encarnada dentro de los límites del ser individual. Así Hum une lo individual con lo universal.

YO SOY EL QUE SOY: Esta versión en nuestro idioma tiende también a unir lo individual con lo universal.


OM NAMAH SHIVAYA: Significa "en el nombre de Shiva". Es uno de los muchos mantras que invocan nombres de divinidades.

Los "mantras" se pronuncian de forma rápida, acompañados muchas veces de la visualización de sus sílabas o de sus significados un total de 7, 21 o 108 veces. Para no desviar la concentración de la visualización, se emplean los "malas" o rosarios de mantras, de 108 cuentas, más una adicional que no se cuenta. La recitación de "mantras" es una vía hábil y fructífera para que los efectos de la meditación sean duraderos y para incrementar la espiritualidad, acercando al hombre hacia el estado de Samaddi o meditación continua.


El mantra suele ser una palabra o grupo de palabras, aunque también puede ser eficaz una salmodia de tonos musicales abstractos. Aunque existen algunos que vienen utilizándose desde hace siglos para lograr determinados efectos, nadie nos impide crear nuestros propios mantras, como en el caso de las afirmaciones.

La primera función que cumplen los mantras es la de purificarnos del velo de la negatividad, de la ignorancia, y por otra parte desarrollar en nosotros cualidades positivas. Acrecentar el mérito y acercarnos al Despertar.


Algunos mantras están particularmente asociados a aspectos de nuestra existencia. Ya sea la prolongación de la vida, la purificación de enfermedades, impedir que la mente caiga en estados inferiores, o eliminar el miedo y la ansiedad, etc. Pero en general, podemos decir que todos los mantras tienen el mismo objetivo: eliminar el sufrimiento y la confusión, y conducir al practicante hacia el Despertar.



El poder del sonido

 Todo en el universo es energía y esta vibra a diferentes frecuencias creando diferentes tipos de ondas vibratorias: luz, sonido, ondas electromagnéticas... Todo comienza a través de una vibración que conlleva una esencia de forma, unas características únicas.
En las antiguas escuelas de sabiduría de Egipto, Roma, Grecia, la India y otros centros de aprendizaje el conocimiento del sonido era una ciencia muy refinada basada en el entendimiento de la vibración como principal fuerza causal del universo.
Pitágoras afirmaba que "cada cuerpo celeste, cada átomo, produce un sonido particular debido a su movimiento, ritmo o vibración. Es más, todos esos sonidos o vibraciones componen una armonía universal en la que cada elemento, sin perder su propia función y carácter, contribuye a la totalidad".
Mediante el empleo regular del sonido combinado con la intención, podemos empezar a vibrar de manera más rápida. Esto recibe el nombre de "subir la frecuencia". Una frecuencia de vibración más elevada crea mayor movilidad de las células, lo que las hace menos densas, evitando que las energía negativas o ajenas se nos adhieran fácilmente y consiguiendo estados más elevados de conciencia y facilitando bienestar y armonía.


Sonido y Sanación
Todo en el universo vibra, lo cual incluye al cuerpo humano. Cada célula y cada órgano de nuestro cuerpo, vibran continuamente a una determinada frecuencia. Cuando un órgano está sano su frecuencia vibratoria está en armonía con el resto del cuerpo. Cuando esta frecuencia se altera, se rompe esta esta armonía y aparece la enfermedad.
Por el principio de resonancia es posible modificar estas frecuencias alteradas a través de la transmisión de otras frecuencias. Esto convierte al sonido en un proceso terapéutico capaz de abrir la puerta al equilibrio físico, emocional, mental y espiritual.
Podemos considerar la enfermedad del cuerpo como reflejo de una enfermedad del alma individual, como una distorsión de las "fuerzas sonoras creadoras de la vida".
Considerando que las fuerzas de la naturaleza que rigen y crean órganos y sistemas de todos los seres vivos, vibran en unas notas o frecuencias concretas, es posible por la Ley de Semejanza, reconducirlas en un organismo enfermo para que recupere el equilibrio perdido. Se puede curar con lo semejante, es decir, la misma frecuencia alterada que hizo enfermar, es en equilibrio, la encargada de llevar el organismo hacia la salud.


 El poder del cuarzo
Existe una gran afinidad entre el cuarzo y el hombre, ambos estamos compuestos por sustancias cristalinas, que en el hombre están presentes en todo el organismo (huesos, sangre, cabello, piel, uñas, dientes...) Nuestro ADN se estructura en una doble espiral muy similar a la del cristal de cuarzo. Hay cuatro moléculas de sílice (cuarzo) en cada una de nuestras células y también está en la estructura crístalo-coloidal líquida del cerebro. Esto hace que tengamos una gran resononancia con los cristales.
Los cristales de cuarzo actúan como transductores de energía. Esto es porque poseen la capacidad de tomar una forma de energía, como las ondas de presión, y convertirlas en una forma más alta de energía como la electricidad. También tienen la popiedad de ser "acústico-luminiscentes", que significa que pueden convertir ondas sonoras en luz, sonido en luz.
Los cristales de cuarzo se activan por medio del sonido, el calor y la presión. Los cristales activados (que se puede conseguir por medio del sonido de un cuenco) emiten un campo de energía que abarca 60 centímetros cúbicos por gramo de masa de cristal y amplifica cualquier tipo de energía mental que transporte dicho impulso. En antiguos textos Vedas de la India (los Puranas) se dice que el cristal de cuarzo puede aumentar los pensamientos hasta 15.000 veces.
En las enseñanzas del pueblo Cheroqui (nativos americanos) que se considera como el "guardián" del cristal dicen: "El cristal de cuarzo amplifica los pensamientos y emociones de los hombres que se relacionan con él... De ahí que quienes se han sentido atraídos por sus propiedades cultiven la mente cristalina en sus pensamientos, palabras y obras... El cristal de cuarzo es el cristal de la voluntad, el deseo de ser. Con una sola presencia en tu entorno, invoca en ti la voluntad de alcanzar la plenitud, estimulando un proceso de transformación en múltiples niveles." (Dhyani Ywahoo, Voces de nuestros antepasados)
El doctor Gaynor (rector del Dpto. de Medicina Oncológica e Integrativa del centro Strangh-Cornell de Nueva York para la Prevención del Cáncer) asegura haber utilizado terapéuticamente con éxito el sonido obtenido con cuencos de cuarzo en cientos de pacientes. Sonido que -como explica en sus conferencias y libros- "influye en el proceso de curación de varias maneras: alterando las funciones celulares mediante efectos energéticos, haciendo que los sistemas biológicos funcionen con más homeostasis, calmando la mente -y con ello el cuerpo- y teniendo efectos emocionales que influyen en los neurotransmisores y los neuropéptidos que, a su vez, ayudan a regular el sistema inmunitario, al sanador que llevamos dentro."


 Afinidad entre el cuarzo y el hombre
El cuarzo posee una gran afinidad con el hombre. El científico norteamericano Marcel Vogel encontró que el electromagnetismo del pensamiento humano encaja con la matriz formada en la estructura molecular del cuarzo y eso permite su programación por el propio pensamiento.
Los cuencos de cuarzo, pues, contienen un poder que va mucho más allá de la mera musicalidad y que requiere tanto de nuestra apertura consciente para ser percibido como de la correcta disposión e intención para ser utilizado.
Por el principio de resonancia, el sonido de los cuencos de cuarzo ajusta la vibración de la persona a la misma frecuencia emitida del mineral, y terminan ambos vibrando al mismo ritmo. También es posible por medio del sonido cambiar los ritmos de nuestras ondas cerebrales así como el latido de nuestro corazón y nuestra respiración. A esto se le conoce como "resonancia forzada" e implica "la capacidad de las vibraciones más potentes de un objeto para cambiar las menos potentes de otro y hacer que sincronicen sus ritmos con los del primer objeto".
Los cuencos de cuarzo emiten e inducen un modelo de onda alfa que es la que emite el cerebro en los estados meditativos y de profunda calma. Se ha comprobado que en estos estados hay un aumento de la producción de linfocitos T, responsables del sistema inmunitario.
El sonido de los cuencos afecta de una manera global al individuo. Equilibrando primero su cuerpo energético y los chakras (centros energéticos) y luego limpiando el campo áurico.
La vibración repercute en la columna que actúa como vehículo de resonancia y se extiende a través del sistema nervioso a nuestras células, tejidos y órganos. Esa es la razón de que la vibración producida por los cuencos tenga la capacidad de disolver bloqueos en el cuerpo físico y sutil así como de que se utilice en casos de contracturas musculares, roturas y otros problemas óseos.
El cuenco de cuarzo emite armónicos no lineales (sin proporción matemática) de ahí su poder de romper estructuras, bloqueos... para después llegar al núcleo del desequilibrio y armonizar, sanar. Estos armónicos no solo trabajan el cuerpo físico, también cambian nuestros estados de conciencia acercándonos al centro, a la conexión con nuestro ser.
El sonido que transmiten los cuencos de cuarzo es tan puro que la mera acción de hacerlos sonar se transforma en un acto sagrado. Este sonido "cuasi divino", se expande a su alrededor y viaja por el espacio alcanzando los confines últimos de la Tierra. De ese modo sana a las personas y sana el ambiente.


Los Diapasones
Estos no contienen armónicos, emiten la nota pura, así lo que es movido por los cuencos de cuarzo, a través de los diapasones es conducido y estructurado, armonizando y equilibrando lo que el organismo necesita para sanar.
Con los diapasones se puede trabajar a través de todos los planos de la persona (cuerpo físico, emocional, mental, espiritual).
Si consideramos la enfermedad como el alejamiento de uno mismo, de nuestra frecuencia primigenia, como el resultado de enfrentarse dos fuerzas: Yin y Yang, produciendo una cistalización en el organismo, un desequilibrio energético. A través de las frecuencias sonoros específicas se crea un puente entre el sonido y la estructura. Del átomo a la molécula, de las células al AND, el cuerpo está hecho de formas geométicas que se ajustan unas con otras para formar el total. Los diapasones son capaces de "sintonizar" la vibración del cuerpo y volverla a poner en su vibración "óptima" y sana.




Bibliografía:
Amelia Lamaignere
Robert Goodman
Yaray Kokeba
Xavier Bellón
Carlos Laza

Otras en la web

Meditación, el arte de estar consciente

Sesión realizada por Sara González el 1 de febrero, 2010

El estar consciente es un arte que no solo se debe aplicar al momento de la meditación, sino también a nuestra vida diaria. En nuestro trabajo, con nuestros hijos, con nuestra pareja, cuando caminamos, cuando cocinamos... siempre podemos estar con una total consciencia.
Para conseguir ese estado debemos ir practicando diariamente. Es básico comenzar poco a poco, cadía un poco más hasta que un día nos damos cuenta que forma parte de nuestra vida y conseguimos mantenernos en ese estado de consciencia.
Muchos maestros nos han enseñado diferentes técnicas para ir consiguiendo este estado y tenemos a nuestro alcance mucha bibliografía con la que ampliar esta práctica, pero lo fundamental y básico para conseguirlo es la práctica diaria.
Podemos comenzar con cinco, diez, quince minutos cada día, lo que sepamos que podemos permitirnos, y durante este tiempo centrarnos en el "aquí y ahora". Esto significa no estar con la mente en otros pensamientos, no dejar que nuestra mente se distraiga. El estar en el "aquí y ahora" es justo eso, ser consciente del momento en todo su contexto, dejando que los pensamientos que nos llegan no nos enganchen en conversaciones internas o distraciones. Permitir que el momento llene todo nuestro espacio y nuestro ser.
Si estoy caminando, percibo cada paso y soy consciente de mi respiración y cómo mis pies pisan el suelo, como mi cuerpo se mueve y mi respiración acompaña ese movimiento. Sólo estoy yo, mi respiración y mi movimiento. En ese instante no hay nada más en el mundo, pero a la vez percibo todo a mi alrededor con verdadera nitidez sin interferir mentalmente en nada, solo observo y estoy en el "aquí y ahora".

La intuición como herramienta de conexión

Durante esta sesión nos conectamos con las diferentes formas en las que nuestro ser intenta ponerse en contacto con nosotros para indicarnos posibles caminos, para dar un sentido a nuestra realidad, para enfocarnos en los temas importantes y esto lo hace a través de la intuición.

Para conseguir esta conexión con nuestro ser el primer paso que tenemos a nuestro alcance es la confianza, la fe, el estar abiertos a que esta conexión es posible, es real.

Esta conexión no solo está a nuestra disposición para un desarrollo superior, sino también para nuestra vida diaria, enfocando nuestra atención en sucesos que pueden ayudarnos a conectar con otros y así configurar toda una serie de acontecimientos que nos ayudarán a alcanzar ese estado de conexión con nuestro ser.

También podemos potenciar esta conexión a través de algunas técnicas como puede ser la mantralización de algunos sonidos y a través de ellos y de un estado de calma y recogimiento dejarnos fluir en esta energía y percibir esta conexión con nuestro ser.